05/07/2022

El Cronista San Martín

Prof. Salvador Mazza – Salta – Republica Argentina. Portal de noticias Nacionales, Provinciales y Regionales.

Por la deuda y la grieta, Argentina es uno de los países con mayor riesgo crediticio

La agencia Moody’s le otorgó el peor puntaje por la historia de defaults y la “debilidad” institucional. Quiénes lideran el ranking.

El Gobierno busca alcanzar un acuerdo de facilidades extendidas con el FMI después de las elecciones. Foto Presidencia

Después de ser desplazada a la categoría más baja del índice MSCI (Morgan Stanley Capital Index), Argentina volvió a quedar en las últimas posiciones en las calificaciones de mercado. Esta vez fue un informe de Moody’s el que ubicó al país entre los de mayor riesgo inversor por su supuesto bajo nivel de gobernabilidad y su elevada inestabilidad.

«Argentina y Surinam (Caa3 negativo) tienen un puntaje de impacto crediticio (CIS) muy elevadamente negativo, reflejando la débil gobernanza en ambas naciones. Una historia de defaults, instituciones débiles y falta de previsibilidad política en ambos contribuye a su baja nota», señaló el reporte del analista Gabriel Torres, que incluye en esa categoría a Venezuela.

La nota global (CIS) es la síntesis de los tres indicadores que mide Moody’s a la hora de evaluar el impacto crediticio de los riesgos ambientales, sociales y de gobierno corporativo en América Latina y el Caribe. Esos índices, también conocidos como ESG (por sus siglas en inglés), son criterios que empiezan a interesarle a las multinacionales por sus potenciales efectos en los negocios.

En el caso argentino, según el informe, la exposición a la gobernabilidad hace que comparta con Ecuador y Nicaragua una calificación «muy elevadamente negativa» debido a factores institucionales que «contribuyeron a eventos de cesación de pagos a lo largo de los años». Mientras que los paraísos fiscales, como Islas Caimán y Bermudas, presentan «mayor efectividad política».

«Tiene que ver con la capacidad del país de mantener políticas macroeconómicas estables en el tiempo, voluntad del pago de deuda y del sistema político de darle prioridad», señaló Torres a Clarín. Y explicó: «Estos indicadores están diciendo qué tan importante es lo ambiental, lo social y la gobernanza para tomar decisiones de inversión«.

Luego de acordar un pago parcial de US$ 430 millones al Club de París y evitar así el default, el Gobierno tiene pendiente la negociación con el FMI por la deuda de US$ 46.000 millones. Este año vencen US$ 5.200 millones y hay tironeos en el oficialismo por el uso de los US$ 4.300 millones que recibirá Argentina. En los últimos días, se sumaron las tensiones cambiarias.

Según el ranking de Moody’s, el riesgo general de la Argentina supera los valores promedios de todas las regiones, siendo uno de los pocos mercados emergentes con ese nivel de un total de 144 países, incluyendo los desarrollados. «Hay pocos países en el mundo que tienen ese impacto final en el riesgo crediticio, debe haber 10 o 20 en todo el mundo», explicó Torres.

Así, mientras el país obtuvo un 3 en la escala del 1 al 5 (el máximo negativo) en lo ambiental y social (Igual que Bermudas, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá y Perú), se anotó un 5 -la peor nota- en calidad institucional, un factor determinante de la solvencia financiera por su influencia en la predicción y estabilidad del entorno legal y regulatorio, según Moody’s.

«La institucionalidad y gobernabilidad son con frecuencia un indicador fuerte de la voluntad de repago de deudas. Influyen en la capacidad financiera y la disposición a formular e implementar políticas económicas, fiscales y monetarias que apoyen el crecimiento, la estabilidad socioeconómica y fiscal, lo que protege el interés de los acreedores a largo plazo», indicó el informe.

La agencia calificadora de riesgo elevó en septiembre pasado la perspectiva de la deuda argentina de negativa a estable tanto en moneda extranjera como local, tras el cierre del canje con bonistas por US$ 66.000 millones. Pese al acuerdo, la deuda total siguió en ascenso y en abril llegó a US$ 338.500 millones, el mayor nivel desde julio de 2019.

FUENTE (Clarín)