30/01/2023

El Cronista San Martín

Prof. Salvador Mazza – Salta – Republica Argentina. Portal de noticias Nacionales, Provinciales y Regionales.

Kiev y Moscú se acusaron mutuamente en la ONU por el incendio en Zaporiyia

Conflicto Rusia Ucrania: duro cruce por el fuego en la planta nuclear

El embajador ucraniano aseguró que proyectiles rusos impactaron la planta nuclear, mientras su par ruso echó la culpa del incendio a las autoridades ucranianas. Por poco se evitó otro accidente como el de Chernobyl, o peor.

5 de marzo de 2022 – 00:44

El incendio en la central nuclear de Zaporiyia disparó una disputa en la ONU. (Fuente: AFP)
El incendio en la central nuclear de Zaporiyia disparó una disputa en la ONU.. Imagen: AFP

Occidente condenó el «temerario ataque» de las fuerzas rusas de la central nuclear ucraniana de Zaporiyia en la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU este viernes, acusación que fueron tildada de «mentiras» por Rusia. Las tropas rusas ocupaban este viernes la mayor central nuclear de Ucrania y de Europa, tras un ataque que provocó un incendio sin consecuencias en los niveles de radiactividad, pero que paralizó al mundo ante el temor de una nueva catástrofe atómica.

 Cómo sigue el conflicto, minuto a minuto

Los bomberos extinguieron el incendio que se desató en un edificio y un laboratorio, según las autoridades de Kiev, tras horas de alarma en las que sobrevoló el fantasma de una nueva catástrofe nuclear como la de Chernobyl en 1986 en la misma Ucrania, cuando este país formaba parte de la Unión Soviética.

Cruce en la ONU

Para la embajadora estadounidense, Linda Thomas-Greenfield, se trató de un ataque «increíblemente temerario» contra la mayor central de Ucrania y Europa que puso en riesgo a toda Europa y pidió que las instalaciones nucleares «no se conviertan en parte de este conflicto».

El embajador ucraniano ante la ONU, Sergiy Kyslytsya, aseguró que «hemos sobrevivido a una noche que hubiera podido poner fin a la historia de Ucrania y Europa«, repitiendo las palabras de su presidente Volodímir Zelenski, luego de asegurar que proyectiles rusos impactaron la planta nuclear de Zaporiyia, a unos 150 kilómetros al norte de la península de Crimea.

«Gracias a dios, el mundo evitó por poco una catástrofe nuclear la noche pasada», exclamó Thomas-Greenfield, quien recomendó «mantener la cabeza fría», tras pedir a Rusia que cese todo uso de la fuerza que pueda poner en peligro los 15 reactores operativos en Ucrania o impedir que las autoridades locales puedan garantizar la seguridad tanto de sus 37 plantas como de las poblaciones vecinas.

«Es la primera vez que una central nuclear en funcionamiento ha sido atacada, lo que está en contra de la ley internacional», alertó por su parte la embajadora británica Barbara Woodward a la prensa al término de la reunión, convocante de la reunión para analizar dicho ataque que altera el curso del conflicto iniciado el pasado 24 de febrero con la invasión rusa de Ucrania.

«Mentiras» 

Sin embargo, para el embajador ruso, Vassily Nebenzia, la acusación «forma parte de una campaña de mentiras» contra Rusia, y echó la culpa del inendio y de crear una «histeria artificial» a las autoridades ucranianas.Según Nebenzia, «todas las instalaciones de la central están bajo control de las fuerzas rusas» desde el pasado 28 de febrero y «la seguridad está garantizada y funciona normalmente». Al igual que la central de Chernobyl, dijo, lo que confirmó su homólogo ucraniano.

China, que se abstuvo en la votación de la resolución del Consejo de Seguridad del pasado viernes y en la de la Asamblea General del miércoles, pidió a la comunidad internacional que «mantenga la cabeza fría y la racionalidad», dijo el embajador chino Zhang Jun. «No echen más aceite al fuego», dijo y pidió que se privilegie el diálgo para poner fin a un conflicto que ya ha generado más de 1,2 millones de refugiados en los países vecinos y millones de otros se han convertido en desplazados internos, según el Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas.

Incendio apagado

Horas antes de la reunión en el consejo de la ONU autoridades rusas habían señalado  que la central nuclear operaba «con normalidad» y que el incendio había sido provocado por Ucrania como parte de una estrategia para responsabilizar a Rusia por los posibles daños. «El personal de la central nuclear de Zaporiyia continúa trabajando con normalidad, mantiene las instalaciones de la planta y supervisa la situación radiactiva. El fondo radiactivo en la zona de la central es normal», dijo este mediodía el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Igor Konashenkov, según informó la agencia de noticias rusa Sputnik.

El vocero denunció que fue Ucrania quien provocó anoche un incendio en la zona de la planta. «El jueves por la noche, en el territorio adyacente a la central nuclear de Zaporiyia, el régimen de Kiev intentó realizar una monstruosa provocación», aseguró. Konashenkov recordó que el 28 de febrero los militares rusos tomaron bajo control la ciudad de Energodar, la central nuclear de Zaporiyia y la zona adyacente, y que las tropas ucranianas abandonaron la región antes de la llegada de los soldados rusos.

La otra campana 

La versión ucraniana, en cambio, señala que proyectiles rusos que impactaron en las instalaciones de la planta nuclear, ubicada unos 150 kilómetros al norte de la península de Crimea, desataron el incendio en un edificio y un laboratorio y los servicios de socorro pudieron extinguir las llamas, según las autoridades de Kiev.

Las acciones rusas provocaron un nivelde «terror a un nivel sin precedentes», dijo Zelenski. «Hemos sobrevivido a una noche que pudo poner fin a la Historia. La historia de Ucrania. La historia de Europa», declaró el presidente ucraniano, refiriéndose al ataque contra la central nuclear. De los seis bloques de Zaporiyia, el primero fue puesto fuera de servicio, los número 2, 3, 5 y 6 están en proceso de enfriamiento y el 4 se encuentra operativo, precisó.

Una explosión en Zaporiyia hubiera sido equivalente a «seis Chérnobil», subrayó Zelenski, en referencia a la catástrofe que se produjo en 1986 en esa central que se encuentra en la misma Ucrania, pero cuando este país formaba parte de la Unión Soviética.