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17/08/2022

El Cronista San Martín

Prof. Salvador Mazza – Salta – Republica Argentina. Portal de noticias Nacionales, Provinciales y Regionales.

INCENDIO EN LA GALERÍA

Perder todo y volver a empezar: las vidas afectadas por el fuego

14 DE JUNIO 2022 – 01:36 Algunos comerciantes cuyos negocios arrasó el incendio llevaban una vida en el lugar. Otros recién empezaban luego de dejar, con mucho esfuerzo, la venta ambulante

Perder todo y volver a empezar: las vidas afectadas por el fuego

Los comerciantes se reubicarán en un pasillo del mercado San Miguel. Javier Corbalán

Viven prácticamente en un estado de suspensión de la conciencia. Desde la madrugada del jueves, cuando les avisaron que un voraz incendio arrasaba con la galería donde tenían sus locales, que no volvieron a tener paz, mucho menos tranquilidad.

Llegar al lugar. No poder atravesar los vallados. La angustia por saber si sus locales estaban afectados. La desazón de la confirmación. Descubrir que sus negocios, su capital y parte de sus historias de vida son un montón de cenizas desparramadas en el piso.

Cada situación que vivieron los comerciantes afectados por el incendio estuvo teñida del gris y el negro que dejan los restos de hollín de lo que fue un incendio ávido por devorar sueños y esperanzas.

Si bien el fuego fue controlado con cierta rapidez, poco más de una decena de vidas quedaron afectadas, condicionadas e, incluso, arruinadas.

Algunos llevaban una vida dentro de la galería, otros un puñado de años, pero todos arrastran historias de esfuerzo, sacrificio y superación, de lucha contra la adversidad. Y ahora están obligados a empezar de cero, con la ilusión de volver a ser, de dejar todo esto atrás, como un mal sueño.

La solidaridad y la presencia del Estado, por ahora, parecen sumar esfuerzos para que el milagro sea posible. Pero falta, y las buenas intenciones deben convertirse en hechos concretos, que sumen una solución de fondo.

Miriam llevaba más de 23 años en el local 8 de la Galería del Norte. Durante ese tiempo su negocio creció poco a poco hasta ocupar tres espacios de alquiler. Vendía ropa de hombre y esperaba el Día del Padre, una de las fechas más importantes para su negocio.

Para esperar al domingo había hecho una compra grande. Entre mercadería, mobiliario y máquinas perdió 20 millones de pesos. «No sé cuándo o cómo lograré recuperarme, pero voy a salir adelante. Tengo dos hijos, son menores y ambos estudian. Como sea lo voy a resolver», aseguró a El Tribuno.

Miriam está entre los comerciantes que se reubicarán en el Mercado San Miguel. «No es por inconformista, pero no tengo muchas expectativas, ya que trabajé muchos años ahí y no es buena la zona para mi negocio», admitió.

No obstante, contó que desde hace seis meses había abierto otro local a la calle en Urquiza 581. «Afortunadamente puedo seguir trabajando, no será el mismo flujo de movimiento, además el local es mucho más chico porque estaba empezando, pero me quedó algo», se ilusionó.

Finalmente, dijo que tiene expectativas de que la galería se reabra en poco tiempo: «Los dueños tienen buena predisposición, pero arreglar las instalaciones llevará tiempo, suponemos que unos cuatro meses si todo va bien».

«Por ahora estoy bien stockeada y tengo la posibilidad de pedir crédito, porque llevo mucho tiempo en el medio y los proveedores me conocen. Muchos me llamaron y se pusieron a disposición», destacó.

Mustafá es un inmigrante senegalés. Llevaba casi cinco años en la galería luego de años como mantero. «Vendo bijouterie, anteojos, mochilas, carteras, bandoleras, gorras. Todo lo perdí. Todo quemado», afirmó en un trabajado español.

El comerciante está muy agradecido por el local que van a recibir en el Mercado San Miguel y por el subsidio que el Gobierno les prometió para esta semana. «No tengo cuenta bancaria para que me transfieran, una amiga me presta su CBU», explicó a El Tribuno.

Si bien todavía no saben cuando recibirán el dinero, Mustafá ya planea un viaje rápido para comprar más mercadería. «No estoy pudiendo trabajar, me están ayudando amigos. Necesito volver a vender. Además de la ayuda del Gobierno mis amigos están haciendo una colecta para que pueda comprar más mercadería», reveló a este diario.

«Traemos mercadería de Bolivia y de Buenos Aires, depende del producto. Pero como sea tengo que viajar para comprar de nuevo», dijo.

La de Verónica tal vez sea una de las experiencias más amargas detrás de esta situación. Tenía dos locales de venta de zapatillas, además su hermana y su sobrina también estaban en la zona donde se quemó todo. La familia completa perdió su medio de vida.

«Vengo en una racha muy negativa. El año pasado murió mi mamá, mi esposo es chofer de camión y, por la falta de gasoil, se quedó sin trabajo la semana pasada. Con la liquidación de su trabajo él quería comprar unas chapas para terminar el techo de mi casa, pero lo perdió todo.