11/08/2022

El Cronista San Martín

Prof. Salvador Mazza – Salta – Republica Argentina. Portal de noticias Nacionales, Provinciales y Regionales.

Dilema para Scaloni que aún debe encontrar la identidad de la Selección

El equipo necesita ganar rodaje con la formación que jugará los cuartos de final. Sin embargo, contra Bolivia en Cuiabá, prefirió guardar piezas… Salvo a Messi.

La Selección Argentina ya está clasificada para los cuartos de final en la Copa América de Brasil. Bolivia -su último rival en la zona de grupos- ya está eliminado. Perdió los tres partidos que jugó. Desde el último encuentro (victoria por 1 a 0) ante Paraguay habrán pasado siete días cuando se topen con los bolivianos. Es cierto hubo, sólo 72 horas de distancia desde el triunfo ante Uruguay y la topada con los paraguayos.

Y aunque el técnico Lionel Scaloni se excusó principalmente en el «cansancio» de los jugadores por esa cercanía (dijo que sólo hacía pasado dos días en lugar de tres y no recordó que había realizado seis cambios en el equipo titular y que en esta etapa futbolera se pueden realizar cinco variantes de nombres por partido) ahora se queda sin ese argumento. Porque el posible enfrentamiento en cuartos (aun sin ganarle a Bolivia, algo poco probable) será el sábado 3 julio. Habrá, entonces, cinco días de intervalo.

Entonces, la disyuntiva que se vislumbra es si pondrá a un equipo titular para darle rodaje ante el primer choque de eliminación directa o si seguirá con las variantes de cuidados, descansos y dudas en algunas posiciones. Los rumores-informaciones que circulan dicen que no utilizaría los servicios de quienes tienen ya una tarjeta amarilla. Entre ellos están el arquero Dibu Martínez, Paredes y Lautaro Martínez. Y se presume que habrá varios cambios más. Algunos se atreven a pronosticar un equipo totalmente distinto, con la excepción de Lionel Messi, siempre presente, por su importancia, claro, pero también por su propia decisión de participar del principio al fin en todas las presentaciones.

Contra Paraguay se notó su agotamiento en los últimos minutos, pero sabe el cuerpo técnico que es intocable. Bolivia podría ser un banco de prueba final para esta Selección que comulga una muy buena idea futbolera de posesión y toques precisos con futbolistas de buenas condiciones técnicas. Pero pasó en los tres encuentros que realizó en esta Copa: después de un lapso inicial de excelente juego, con un gol incluido, el equipo pierde el control del juego, se retrasa, un poco por las lógicas necesidades del rival para atacar pero más por una decisión táctica que produce cierta incertidumbre. Incluso los cambios que se realizan no tienen la intención de mantener la «línea» inicial.

Por eso falta conocer cuál es el equipo plenamente titular.

Afirmados Molina como lateral derecho (Montiel no pudo lograr todavía su mejor forma), Romero (se ganó el puesto) y Otamendi, queda la duda entre Tagliafico y Acuña -de características diferentes- por la suspensión de Paredes jugó Guido Rodríguez por él contra Uruguay y luego participaron juntos en la formación contra Paraguay. Lo Celso, lesionado, le dejó el puesto a Exequiel Palacios. Agüero entró por Lautaro Martínez y la buena aparición Nico González, debió interrumpirse también por lesión. Di María, su sustituto fue la figura en el último encuentro.

Entonces, ahora llegan las definiciones y es hora de encontrar la formación definitiva. ¿Si existe la posibilidad de hacer cinco cambios durante el partido (medio equipo, en realidad) no sería mejor poner de entrada (quizás se podría guardar a uno de los amonestados) a los que enfrentarán cinco días después al rival de cuartos?

Las pruebas ya están hechas. De sobra, podría decirse. Y ya no se podría hablar de «cansancio». Además, quedarán cinco días de recuperación. Promete bien el equipo. Pero necesita seguridades para mantener el ritmo más minutos. Y contundencia. Si son tantos los cambios es muy difícil confirmar la identidad. Y hacerla valer.

FUENTE (Clarín)